jueves, 11 de agosto de 2011

16...


Me da vértigo el punto muerto y la marcha atrás, vivir en los atascos, los frenos automáticos y el olor a gasoil.  Me angustia el cruce de miradas, la doble dirección de las palabras y el obsceno guiñar  de los semáforos. Me arruinan las prisas y las faltas de estilo y el paso obligatorio. Las tardes de domingo y hasta la línea recta...Me enervan los que no tienen dudas y aquellos que se aferran a sus ideales sobre los de cualquiera. Me cansa tanto tráfico y tanto sin sentido. Parado frente al mar mientras el mundo gira...

Extremoduro.

domingo, 22 de mayo de 2011

Fumas...


Inspiras. Dejas que el humo entre. Saboreas. ¿Lo notas? Expiras, lentamente. Muy lentamente. Cierras los ojos. ¿Ya vuelas? Aún no. Así que fumas. Otra calada. Y otra. Inspiras con fuerza. Cierras los ojos. No escuches a nadie. Sólo tú.
Y ya estás, ya vuelas. Flotas. Por encima del suelo. Tú contra la gravedad. ¿Lo habías sentido ya? Experimentas. Fluyes. Te dejas llevar. 
Fumas.
 Flotas.
Ahora, te ríes. Te ríes mucho. Casi no puedes respirar. Se te olvida todo. Sólo te ríes. No sabes ni por qué pero te hace gracia. Todo te hace gracia. ¿Te sientes bien? Ríete. Aunque nunca te hayas reído, no lo puedes evitar, te ríes. 
Fumas. Flotas.
Te ríes.
Piensas. Piensas mucho. En todo. Rápidamente. Tus pensamientos se hilvanan con el humo de lo que te fumas. ¿Te rayas?
 Fumas. Flotas. Te ríes.
Piensas.
Estás arriba. Te has colocado. Tus pupilas, ahora, tus pupilas. Dilatadas. Los ojos rojos. Cerrados. 
Se te seca la boca. Se te deshacen las neuronas. Poco a poco.  
Fumas. Flotas. Te ríes. Piensas.
Te arriesgas.